La poesía es una fuerza increíble in mi vida: sobretodo es algo que me conecta con mi pasado. Mi abuelo era poeta y recuerdo siempre los pequeños poemas que mi ha dicho cuando era niña. Después de su muerto, mientras crecía, encontré la poesía en la música popular o en los espectáculos de Broadway y estos poemas se hicieron mi terapia.
Cuando oigo una canción por la primera vez, escucho las palabras y los sentimientos del/ la cantar/a para entender la situación. Próximo doy cuenta a como esta canción tiene sentido para mi, o como tendría sentido para mi. Con una imagen en mi mente, puedo formar una relación entre yo y la poema y por eso es muy fácil para me aprender la letras de la música. Escucho una variedad de música y normalmente a mis amigos les encanta cuando estoy circa porque cada persona puede decir una palabra o dame su problema y tengo inmediatamente una canción que usa esta palabra específica y que es más que apropiada, ¡es perfecta! Es un juego para ellos pero para me, es terapia.
No mi importa lo que es que pasó, la música, la poesía puede ayudarme. A veces la escucho en mi cuarto, pensando en mi cama; otras veces estoy corriendo mientras que estoy escuchando: algunas veces estoy manejando (pero esta puede ser peligroso así que normalmente no lo hago) y mi lugar favorita para trabajar mis emociones (buenas o malas) es en la ducha. En cada lugar un milagro me pasa: salgo una persona relajada, renovada y satisfecha y la mujer desanimada o angustiada se fue. Es algo maravilloso y es por eso que cada día soy agradecida para la música en mi vida.