¡Que fin de semana! Temprano pero divertido
La palabra mágica de este fin de semana fue “¡baila!” Comiendo en Proctor la noche de viernes, no tenía mucha esperanza para el fin de semana, pero al contrario de mis pensamientos fue fantástico. El espectáculo de los profesores y estudiantes era muy poderoso y emocionante: estoy esperando el día cuando puedo hacer lo mismo. Después de la primera ronda de divertido fui al pueblo con algunas amigas para tomar algo maduro y poco después bailábamos todas, con todo el mundo en una discoteca tan pequeña. Casi el mismo nivel de divertido de bailar fue imitado la noche después, sábado, pero en el campus y con disfraces. Para decir la verdad, llevaba tacones altos ambos las noches y mis piernas me dolaban mucho pero todavía no mi había importado porque mi divertía mucho, así que cuando las fiestas se terminaron (como a las una y media-una sorpresa para una neoyorquina,) ¡estaba triste! Lo que mi di cuenta a, comoquiera, es cuanto me encanta la música y como es tan importante. Me alegró mucho para ver todas las personas de cada edad y fondo disfrutándose juntos; en esas noches habíamos compartiendo una cultura y eso es la razón por la cual me gusta estudiar otros idiomas: es la comunicación ambos hablado y no hablado que ocurrió que es increíble e inolvidable.
